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La Esfinge

Muchas veces una se pierde en el camino 
atada a no tengo, no puedo, no debo, no sé, 
osea, a todo lo humaNO.

Y gira en torno de un agujero negro abobinable
 y para nada subestimable.

Pero una, tarde o temprano, llega a ver, 
por que de alguna manera confía en que, en realidad, 
fue al encuentro, al encuentro de La Esfinge.

Llega un momento en el que una 
quiere abrazar a la Esfinge, 
y ésta se desvanece para dejar 
lugar solo a la risa.

No obstante, la esfinge se rearma 
en otro lugar con otra forma, 
por lo cual no hay tiempo 
para descansar en la alegría 
de desocultar el enigma en uno mismo 
y para uno mismo.Pues la Nueva Montaña emerge. 


Afortunadamente.

Nadie le puede evitar a uno los dolores y sombras del Viaje Interior porque de eso se nutre la propia Luz.Y es obligatoriamente agradecido porque en eso uno deja dicho cuanto vale.M.F.P.


 
 
 

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