Recuérdame quien no soy cuando me acomode a la muerte que llaman vida, cuando viva esperando la muerte, y no tenga a dónde ir. En mitad del vacío Acuérdate de Mí Despiértame entre los dormidos Despiértame entre los despiertos Y nunca te ceses de Dirigir. Sé tú el amigo que me despierte desde su nobleza, sin abofetearme y sin taparme el oscuro abismo Sé ésa noble alma en mí que me despierta y me exije Impecabilidad, Perfección y Ética. No me sueltes la mano, ni renuncies a
Al Borde del Camino hay una lengua de Serpiente, que arma una batalla imaginaria entre el yo y el yo, dos bandos enfrentados en espejo, y una raíz que por igual ambos ignoran. Nunca se trató de un polo u otro Nunca se trató de la desgarradora separación en nombre de solucionar el problema, problema que es, en sí misma, esa imaginaria separación que un Otro impone entre un bando y otro como deber, como obligación, de tomar posición. El Guerrero no entra en el terr