Canción para mi misma
- Marta Fernández Posadas
- 24 jul
- 2 min de lectura
Recuérdame quien no soy
cuando me acomode a la muerte que llaman vida,
cuando viva esperando la muerte,
y no tenga a dónde ir.
En mitad del vacío Acuérdate de Mí
Despiértame entre los dormidos
Despiértame entre los despiertos
Y nunca te ceses de Dirigir.
Sé tú el amigo que me despierte
desde su nobleza, sin abofetearme
y sin taparme el oscuro abismo
Sé ésa noble alma en mí que me despierta
y me exije Impecabilidad, Perfección y Ética.
No me sueltes la mano,
ni renuncies a mí
aun cuando me traicione.
Sé la luz que me reprenda
y al camino me retorne.
Recuérdame la Tierra en la Alturas
y del subsuelo expulsame como la lava
a presión continua y despialiada.
En mi ausencia
Hazte Presente
Vacíame de las ilusiones
y Lléname de Luz.
De uno en uno se atraviesa
la Puerta de la Muerte
¿En quién si no en mí
puedo apoyarme?
Cuando entregada al politeísmo
haya sembrado campos de amapolas
Quítame para darme mi Bastón de mando,
No me laves las manos ante quien falla
No mires a otro lado ante mis propias faltas
No te tapes la boca cuando me callo
Sal al exterior cuando me encierro.
Haz de mi lengua una obsidiana
y de mi Rostro un Sol
Abrillanta la espada
para verme en mi enemigo
y levántala furiosa
cuando la haya tirado al suelo
Y sí pretendí hincar en la carne
recuerdame que solo corta el aire.
Lleva el Timón y el MAPPA
para navegar hacia toda Tierra Prometida
Constante lectura entre líneas
en el oleaje de las Mutaciones.
Acércame a ver al Gran Hombre
hazme escuchable y digna de su interlocución
y en mi más profunda cegera, llévame a Supervisión
que en el caldero hay Aleph de misericordiosa cena
Hágame Disfrutar ante la confusión
Y Sentir el Amor del nutricio encuentro
Reconoce la carne del Signo de los Tiempos
y Hazme sentir Sed hasta que Implore Agua.
Hazme mirar la Estrella del Norte
en la noche, Sé el Faro de mi barquito
y halla el Lucero de la Mañana
en la Luz de mis ojos.
Sé mi Gurú eterno.
M.F.P.


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