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EnKanto, Su Origen

Era de noche, viajaba en los asientos de atrás del coche de mis padres. Íbamos a la feria. La vez anterior fuimos a cenar a “La Olla”, lugar en el cual había un escenario con un karaoke, y yo subí a cantar y me gustó. Manifesté mi deseo de cantar allí otra vez.


Ante eso, tratando de disuadirme, mi madre negó rotundamente que yo tuviera talento para cantar, y mi padre, tratando de mediar, dijo que estudiando siempre uno puede mejorar. No fui a cantar allí esa noche, más aquel NO marcó el rumbo de mi vida para siempre: trascender aquellos límites y CANTAR.


¿Cuáles son esos límites? los límites paradigmáticos que nuestra cultura establece en relación a el canto:

  • No todo el mundo puede cantar.

  • Lo que es posible para todos es mejorar un poco practicando y estudiando.

  • Hay que tener un don para cantar.

  • Es imposible hacer del arte un trabajo remunerado, dándole un lugar de necesario para vivir, necesario para ganar dinero.


Yo incié mi recorrido yendo a clases de canto, me compraron un micrófono de juguete, cantaba en mi habitación, en el instituto, armé mis primeros conciertos junto a una amiga y con mis propias canciones, me dediqué a la fotografía y a la poesía. Pero hubo un cisma cuando fui a la universidad, mi padre me había convencido de que la música tenía que ser relegada a hobby.


Asistí a coros, a clases particulares, seguí armando propuestas artísticas diversas…pero algo fallaba allí. Yo había estudiado psicología pero lo que amo y deseo es el Arte. Si trabajaba como psicóloga ¿Qué le iba a decir a alguien que quiere lograr un sueño en su vida si yo no me dirigía a darle prioridad en mi vida a la música? Era una incoherencia.


Pasaron años, llegó el 2021 y realicé un Viaje de pura Libertad que me permití realizar aún y sobre todo porque aún habia cuarentena en España: viajé a México. Allí, en las playas de Oaxaca, respirando Pura Vida, mientras que el mundo colapsaba, me di el permiso para Dedicarme a la Música y creé “Sunny Song”:

“I am sure is the time to sing everyday, everyday, I am sure is the time to follow all my dreams, all my dreams. The Sun is Rising and my Heart is Open. I can’t wait anymore”

Dedicarme a lo que amo y deseo: EnKanto, y ganar dinero con ello, es mi respuesta ante el límite que impone lo social al respecto de que se supone que uno tiene que ¡¡¡¡¡¡¡sacrificar su vida!!!!!!! trabajando en cualquier cosa con lo cual pagar cosas, y en sus ratos libres, es decir, el resto de ratos, está encarcelado, dedicarse a lo propio, lo que le gusta. O peor, pretender que el plan es esperar a que uno tenga el tiempo y el dinero para dedicarse a lo que ama, y que tiene que sacrificarse para lograrlo ¿¿¿¿????


En el Arte el Sujeto queda revelado, expuesto, si es arte, hay alguien hay que con su vida está sustentando esa obra que ha parido. Lo que viene de uno, lo que es propio, es lo más Valioso. Pero en el paradigma imperante: el sujeto no tiene valor.


  • El paradigma de la política, que determina lo que se puede y lo que no se puede: “Tú no vales, son los otros los que tienen el poder” Tu no puedes cantar, tu voz no tiene peso en lo que ocurre en el mundo. O te permites cantar sin que te importen los demás.

  • El paradigma de la religión, que determina lo que se debe y lo que no se debe: “tú deseo, es malo, es sospechoso, no vale, tienes que hacer lo que debes, lo que es tu obligación. Si es por obligación sí, si es por deseo no.” Tu no debes cantar, vas a molestar a los demás, lo que debes es regirte a hacer tu obligación, seguir tu deseo no. Canta cuando es tu obligación cantar.

  • El paradigma de la ciencia, que determina lo que se sabe y lo que no se sabe: ” tú no sabes cantar, bailar, pintar, no vales, no lo hagas si no sabes”. Si no sabes, cállate. Haz solo lo que sabes.

  • El paradigma de la economía, que determina lo que se tiene y lo que no se tiene: “el arte no vale, no se gana dinero con tu arte, solo se gana dinero si te olvidas de ti y tratas de hacer el arte que le gusta a la masa”. Tu voz no es valiosa, lo que vale lo que los otros ubican como lo que es valioso en el mundo. O te crees que tu voz es la única voz valiosa en el mundo.


La Respuesta de EnKanto ante pretender que aquello que uno ama y desea hacer, a lo que quiere dedicar su vida, es precisamente lo que lo social tacha pretendiendo satánicamente que sacrifiques tu vida trabajando por necesidad en aquello que no tiene algo que ver contigo, tratando de convencerte con que algún día tendrás tiempo y dinero, gracias a dejarte el aliento, el brillo, el corazón, la inspiración y perder cada segundo de tu vida en una horrorosa rutina sin sentido, para dedicarte, ya moribundo, a lo que amas y deseas, es que el Sacro oficio es aquel relacionado con lo Sacro, y el Sacro es el hueso en el que se hallan las energías sexuales, por tanto creativas, por tanto Artísticas. El Sacro Oficio es aquel en el cual uno pone al servicio su Creatividad, su Arte, y se dedica a crearse a sí mismo y a su realidad desde lo Sagrado en cada uno, desde el Creador, el Artista, en cada uno.


Durante aquellos años de estudio en clases particulares de canto yo me di cuenta de una cosa: si canto, ahí estoy yo, porque me siento bien cuando canto. Yo deseo cantar, si me dedico cantar, estoy yo allí, si no, me he perdido. No es algo que en mi entorno allá alguien allí convenciéndome de que me dedique a cantar.


Todo aquello que uno hacer por deseo y se dirije a hacerlo por sí mismo, sin el deseo de Otro, y, aún cuando hay quienes se le oponen, denota que hay alguien ahí que quiere Existir y crearse a sí mismo y no apolillarse a ser uno más que actúa el rol que heredó y que esperan que represente.


Encontré también que la música me sirve para hallarme. Me di cuenta de que al cantar no solo me siento mejor, si no que me exige, al exigirme afinar, vérmelas con mi estado desafinado. ¿A qué me refiero? ¿Cómo logra un maestro enseñarle a otra persona a cantar? No puede tocar tus cuerdas vocales, no puede hacerlo por ti, por más que te diga “cómo” es imposible lograrlo a menos que uno lo intente. Intentar algo no pasa por un como, uno hace eso que quiere y no precisó el cómo.


Con el canto pasa así, eso de agregarle el verbo “saber” a cantar, es eso, un agregado. No hay algo que saber allí, hay que cantar. Y ¿de qué depende si no depende de un saber o de un cómo? Del estado en el que uno se encuentre.


Yo soy el músico y el instrumento cuando canto, tengo algo que ver en eso que está pasando cuando entono. Encontré que muchas veces cantar en las clases me sacaba el llanto que había por allí, me hacía ver, no que no supiera de música, si no, qué disarmonías psíquicas, y de ahí en más, emocionales y físicas, impedían que yo cantara.


No que cantara bien o mal. Si no que yo estuviera ahí en ese canto. Lo que había era ruido interior, un instrumento desafinado, nadie allí tomándolo, dirigiéndolo, usándolo.


Entonces elaboré la hipótesis de que lo que determina mi canto, no es lo que yo sé, no es haber nacido o no con un don, no depende de cuanto practique, ni que el dedicarme a cantar y ganar dinero con ello fuere imposible, vi, sencillamente, que mi autoestima tenía algo que ver en todo eso.


Meses más tarde del viaje a México yo realicé mi 3º Búsqueda de Visión la cual forma parte de mi Iniciación Chamánica. Allí yo me di cuenta de qué es lo que hace imposible que yo cante: La dependencia.


Caer en la ilusión de que dependo de que otro afuera valore o no valore mi canto (o cualquier otra cosa mía) es lo que me desconecta de mí. No importa cuanto el otro afuera valore o no valore lo propio. Lo FUNDAMENTAL es que UNO MISMO SE VALORE y valore aquello que es propio.


Cuando digo “que yo cante”, me refiero a Estar yo en mí cantando. Si lo que hay es el autómatico en mí que gira en torno a si el otro valora o no lo propio, en eso no estoy yo.


En mi Búsqueda de Visión me di cuenta de jamás me había valorado y dí respuesta ante eso. Se me abrieron las Alas de los Cantos, las Puertas del Cielo y nació EnKanto.


Desde mi valorización, yo canto, canto para mí, como yo quiero y para lo que yo quiero. Lo cual me exige a su vez dar respuesta en continuidad ante el automatismo en mi de la dependencia. Es mi camino de vida.


EnKanto se escribe con “Ka” porque “Ka” significa “Alguien”. En EnKanto el foco está puesto en Quien canta, no si agrada al otro o no, no en si gana dinero con eso o no. La medicina de los cantos está en el viaje interior de quien los canta.


La propuesta es Caminar lo que uno canta. EnKanto es la Ética de hacer verdad eso que uno canta, por tanto exige mucha atención a la letra también y qué hace uno con sus cantos.


También es la oportunidad de, a través de EnKantarse a uno mismo, cantarse mitos que le ayuden a uno a cambiar su realidad y sostenerse en una realidad propia. Creando el propio Sueño, sosteniéndose en la Palabra, en el Canto.


EnKanto recoge mi viaje interior (que aún continua) que realizo gracias a recorrer la Enseñanza en la Escuela E.D.I.P.O., participar en el Grupo de Investigación y Creación Artístika The ARTKHA, y recorrer mi Camino Chamánico, particularmente el Fuego Sagrado de Itzachilatlan. Sin todo ello EnKanto no existiría, considero que EnKanto es hija de tan Sagrados Fuegos y es también mi ofrenda a estos Templos.


EnKanto es el rezo de la GLORIA de la Era de los Cántaros, osea de Aquario. Es el propósito de vibrar plenos de Alegría, Belleza y Abundancia celebrando la Luz que a cada minuto entra en mayor cantidad en nuestro planeta, gracias a la Enseñanza que nos permite hacer de los cantos un camino interior en el cual conectar con lo Divino, Generar Realidad Propia y atravesar los límites de la Vieja Era.


La historia de EnKanto…¡Continua! Ojalá que también contigo y en Ti.


 
 
 

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